Al día siguiente la jirafa llegó muy temprano y se encontró a la Garza, se sentó a su lado y comenzaron a platicar y a reír juntas, en ese momento la Cebra estaba llegando a la escuela y vio a su mejor amiga riendo con otra persona, esto le disgusto mucho a la Cebra, así que decidió pasar a su lado sin saludarlas. La Jirafa se dio cuenta de esto y decidió correr tras la Cebra y hacerle una pregunta: -¿Cebra porque no me saludaste cuando llegaste?, la Cebra enojada contestó: ¡Pues tú ya tienes una nueva mejor amiga, así que no creo que me necesites!-, la Garza que estaba escuchando esto decidió meterse en la conversación y dijo: - Cebra no tienes por qué enojarte ya que yo solo estaba platicando con la Jirafa, por que se sentía muy triste ayer, ya que tú faltaste a la escuela. La Cebra se quedó pensando durante unos minutos y después respondió: - discúlpenme las dos por mi actitud, creo que exagere un poco, prometo no volver a hacerlo ni enojarme por que mi amiga la jirafa tenga más amigas.
Diana Calvo Vasquez