jueves, 25 de abril de 2013

EL CICLO DEL AMOR (PARTE I)




César Alejandro Montaño Cortes


Primer Escena
En el escenario, un parque con lindos arboles, animales viviendo tranquilamente en un día templado donde pueden  pasar miles de cosas. En la zona central de aquel parque había unos juegos infantiles donde los niños estaban disfrutando de sus vacaciones, alrededor del parque estaba una banca, si, las bancas que hay en todo parque pero esta tenía algo en especial, ya que era una hermosa banca de hierro forjado en la cual a su lado estaba un árbol frondoso, en su tronco estaba enredado un jazmín que despedía un perfume exquisito que invitaba a cualquier persona a acercarse a ella.
Llega una joven a la banca, dispuesta a sentarse para poder pensar y reflexionar de lo que había pasado en casa hace unos días. Esta joven se llama Marisela, una linda persona con rasgos muy específicos y con un color de piel claro que combinaba perfectamente con sus ojos color miel, las pecas que se localizaban en sus mejillas le daban un toque a su personalidad.
Cuando cerró los ojos, la invadió el aroma tan suave que llevo a sus pensamientos a evocar momentos tan maravillosos que paso con su familia antes de aquel suceso que la hizo sentirse triste y confundida. Al abrir los ojos miro a un joven apuesto, que se acercaba a la misma banca donde se encontraba ella; la presencia del joven hacia que estuviera nerviosa.
El joven tan apuesto que se acercó, se llama Ricardo, era ligeramente más alto que ella y viste  con un traje blanco de lino. Ricardo le da las buenas tardes después de sentarse en el otro extremo de aquella banca.
Ricardo: ¡Buenas tardes señorita!
Marisela: (con una sonrisa) ¡Buenas tardes!
Ricardo: ¿Le molestaría que fumara? (Sacando de su bolsillo un cigarro y un encendedor)
Marisela: No me molesta que fume usted.
Ricardo: (Después de una pausa) Disculpe mi atrevimiento pero usted es muy bonita (Marisela se sonroja y sonríe)
Marisela: ¡Gracias!
Ricardo: ¿Podría saber su nombre?
Marisela: Claro, me llamo Marisela.
Ricardo: Mucho gusto, yo me llamo Ricardo.
Marisela: ¿Verdad que usted no es de aquí?
Ricardo: Efectivamente, yo soy de España y ayer llegue al país.
Marisela: Lo note por el acento. ¿Cuál fue el motivo por el cual decidió visitar este estado?
Ricardo: Unos amigos me comentaron sobre la belleza de este estado, y decidí aventurarme a viajar. (Mientras, abre los brazos señalando el parque) Permítame decirle que es un algo muy agradable encontrarme con parques donde aparte de dar un excelente aspecto, ayudan a que la gente se distraiga y donde los niños puedan divertirse sanamente.
Marisela: Tienes razón…  (Ricardo de una forma inesperada interrumpió)
Ricardo: Disculpa pero ¿Puedo hablarte de tu? Es que no quiero que pienses que soy una persona aburrida o por el estilo.
Marisela: Si Ricardo, de hecho yo pensaba decirte que de usted ya me siento muy grande (Risas de ambos) ¿Entonces en que me quede?
Ricardo: Te comente sobre el parque y solo llegaste a decir tienes razón…
(Marisela tardo unos segundos en lo que pensaba lo que iba a decir antes de ser interrumpida)
Marisela: ¡Ya recordé! Tienes razón, ¿Te digo un secreto? (Se acerca a él y le susurra al oído) Este parque es mi favorito.
Ricardo: Es muy bello, ¿Pero cuál es tu motivo o porque es tu favorito?
Marisela: Te contare… (Suspiro) Cuando era niña mi padre me trajo con mi primer perro a dar una vuelta, fue muy emocionante ya que el parque apenas se estaba haciendo y como fue pasando el tiempo vi como se fue transformando hasta que llego a ser esto que ahora vemos. La verdad tiene un gran valor sentimental este parque por que no solo es eso, si no aquí se conocieron mis papas.
Ricardo: Oh ahora entiendo, yo tengo un lugar similar ahí en España, pero lamentablemente hubo un pequeño accidente y todo el lugar fue demolido. Pero bueno, bueno, ahorita no quiero recordar eso, no me trae muy buenos recuerdos.
Marisela: Entiendo cómo te sientes, no es nada agradable que algo así tan importante como era ese lugar para ti haya desaparecido de un día para otro. Bueno dejemos eso atrás, ¿A que otros lugares has ido?
Ricardo: Ayer cuando llegue no pude salir ya que me sentía muy cansado, pero hoy temprano salí a caminar aunque realmente no eh conocido demasiados lugares todavía Marisela. 
Marisela: Oye que te parece si (Se sonroja, mientras Ricardo está pensado) Bueno se me ocurrió que tal vez… Yo pueda darte un pequeño tour, en estos días que vas a estar aquí  para que conozcas la ciudad mejor. ¿Qué te parece?
Ricardo: (Con una gran sonrisa en su cara) Me parece muy buena tu idea, de hecho yo pensaba en preguntarte si me podías llevar a tus lugares favoritos para conocer más la ciudad.
De repente suena el celular de Ricardo, lo contesta y le dice a Marisela que se tiene que retirar pero antes de eso le pide el número de celular. El joven se retira pero Marisela se queda un rato más en la banca sentada pensando sobre Ricardo y con una enorme sonrisa dibujada en su rostro.

Segunda Escena
Ahora el escenario está dividido en dos partes: la primera se encuentra Ricardo recostado en el sillón de la sala, una sala donde el viento fluía con tranquilidad gracias a la posición de las ventanas, simplemente un lugar donde cualquiera quisiera estar para poder relajarse un buen tiempo y reflexionar;  Ricardo se encontraba disfrutando de un buen café y unas canciones que tenían una melodía tan hermosa que transmitían amor y tranquilidad. En la segunda parte del escenario hay un cuarto ligeramente desordenado, un cuarto pintado de azul cielo con blanco, en el piso hay un par de hermosa zapatillas color rojo y en la cama esta Marisela viendo la televisión muy felizmente.
Ricardo al terminarse su café decide marcarle a Marisela para ver si no estaba ocupada y poder salir a caminar a algún otro lugar, entonces él se levanta del sillón y se dirige a la ventana con el celular en la mano, se encontraba realmente nervioso. (Empieza a hablar consigo mismo)
Ricardo: ¿Me contestara?
La mente de Ricardo: Si no la llamas, jamás lo sabrás.
Ricardo: ¿Pero qué le diré?
La mente de Ricardo: Si lo piensas desde ahora en el momento no sabrás que decir y será peor, mejor ya solo háblale; no te preocupes tanto.
Ricardo: Creo que tienes razón, ya le hablare y dejare que solita se de la conversación, aunque me siento muy nervioso, ósea apenas ayer la conocí. ¿Qué va a decir de mí?
La mente de Ricardo: Dirá que eres nuevo en la ciudad y con mucho gusto saldrá contigo.
Entonces Ricardo decide marcarle a Maricela,  y busca su número,  cuando lo encuentra se queda unos segundos pensando; nuevamente su mente interviene diciéndole -ya háblale, no sé qué esperas.-
Ricardo: (Le aprieta llamar y espera a que conteste Marisela)
Marisela: Bueno, ¿Quién habla?
Ricardo: Hola, soy Ricardo ¿Me recuerdas? El del parque.
Marisela: A claro, ¿Cómo estas Ricardo?
Ricardo: Muy bien, ¿Tu como has estado?
Marisela: Bien, ayer después que te fuiste me quede un rato mas en el parque, te perdiste de un espectáculo repentino que hubo de unos caninos.
Ricardo: Cierto te pido una disculpa, ayer tuve que irme así rápido porque la llamada era de un amigo acerca del departamento que iba a rentar.
Marisela: No te preocupes yo entiendo. ¿Oye estarás ocupado hoy?
Ricardo: No Marisela, bueno es que yo te hablaba precisamente para eso (Se ríe un poco) quería ver si podías y claro querías ir conmigo a algún lugar.
Marisela: Si estoy libre, ¿A qué hora te gustaría que nos viéramos Ricardo?
Ricardo: Yo puedo a la hora que tú me digas.
Marisela: Entonces dentro de dos horas nos vemos en la banca del parque ¿Te parece?
Ricardo: ¡Perfecto! Ahí estaré.
Marisela: Bueno entonces ahorita nos vemos Ricardo, lo siento te tengo que colgar.
Ricardo: No te preocupes, nos vemos ahorita y gracias.
Marisela: De nada, lo hago con gusto. ¡Adiós!
Ricardo: ¡Adiós!
Marisela sigue acostada, solo que esta vez apaga la tele y piensa que dos horas son muy poco para arreglarse; de repente se crea una discusión dentro de ella sobre que ropa usara. Después de hacer algunas combinaciones de ropa en su mente, Maricela  ve el reloj y se da cuenta que ya solo tiene una hora y media para arreglarse (Para los hombres con ese tiempo se arreglan, se visten y todavía juegan videojuegos. Ay las mujeres)

Tercer Escena
Ricardo llega puntualmente al parque; va vestido con un pantalón de mezclilla y una playera color negra, se puede observar que va muy bien arreglado. Después de quince minutos de esperas decide sentarse y observar como los niños juegan. Al pasar media hora de la hora acordada llega corriendo Marisela.
Marisela: (Un poco agotada por correr) Disculpa Ricardo pero no encontraba la ropa que había decidido usar y para acabarla unas cuadras cerca de aquí se poncho la llanta de mi coche por eso tarde un poco más. (Hace una cara de penosa)
Ricardo: No te preocupes Marisela, yo entiendo que luego pasan cosas que no teníamos previstas y eso modifican totalmente los planes.
Marisela: (Sonríe) Gracias por entender.  ¿Estás preparado para visitar unas ruinas?
Ricardo: Estoy más que listo y dispuesto para ir a donde decidas.
Marisela: Dependiendo de cuanto nos tardemos ahí, te llevare a otro lugar muy genial. Si todo sale como lo tengo planeado hoy iremos a tres lugares muy hermosos Ricardo.
Ricardo: Entonces no hay que esperar más. ¡Vamos! (Con su mano hace una señal apuntando hacia la carretera)
Ambos se suben al coche de Marisela, maneja ella por media hora y llegan a su destino.

Cuarta Escena
Al bajarse del auto Ricardo queda impactado de lo que ve; es un lugar donde en la entrada hay vendedores ambulantes pero no son normales ya que venden cosas que él no había visto antes, al entrar un poco observo las pirámides y escaleras hechas de piedra. Se sentía sorprendido por lo que había visto.
Ricardo: ¿Pero qué es esto Marisela? qué lugar tan bello ¿Cómo se llama?
Marisela: Esto Ricardo, son una ruinas llamadas Monte Alban.
Ricardo: Realmente estoy muy feliz, en mi país no hay algo como esto, tal vez unas cosas parecidas pero encontrar algo ahí como esto no lo creo.
Marisela: Ven, sígueme encontrate un guía para que nos lleve a conocer todos los lugares de las ruinas y te vayan explicando todo acerca de este lugar.
Marisela y Ricardo se la pasaron magnifico en Monte Alban, todo el recorrido fue de risas y de miradas fijas del uno con el otro. Después salieron del recorrido.
Marisela: ¿Qué te pareció el recorrido? (Feliz)
Ricardo: Me pareció increíble el recorrido, siento que hoy eh aprendido demasiado, y ya estoy empezando a entender por qué me decían mis amigos sobre este estado
Marisela: La verdad es que muchos turistas tratan de evitar a Oaxaca porque dicen que es problemática, feo y cosas por el estilo pero la verdad es que están equivocados.
Regresan al coche, ven la hora y se dan cuenta que ya es tarde. Marisela se disculpa con Ricardo por lo que había sucedió, él le dijo que no era su culpa pero ella quiso remediar su daño así que la invito a cenar.
Marisela: Ahorita ya es tarde y no nos dará tiempo de visitar otro lugar, ¿Qué te parece si vamos a cenar?
Ricardo: Que buena idea, vamos a cenar y así podemos platicar.
Marisela: Entonces te llevare a una pizzería que en lo personal es la mejor de aquí, yo sé que te gustara; porque aparte de tener una comida tan deliciosa, el lugar es cómodo y lujoso.
Salen de escena los protagonistas y se van rumbo al restaurant.

Quinta Escena
El escenario se ha convertido en un restaurant muy lujoso, por casualidad ese día era noche romántica; las mesas de madera con una vela en medio era perfecto para cualquier relación amorosa ya que se encontraban estas mesas a la luz de la luna y esto provocaba que las parejas se sintieran de manera confortable y muy en confianza. Al llegar se podía detectar fácilmente un aroma que era tan excitante que te invitaba a probar de las comidas que ahí se preparaban, era algo tan delicioso que al pasar la gente cerca de aquel restaurant se sentían atraídos por la belleza y aroma del lugar.
Entran a escena Ricardo y Marisela, piden una mesa en la parte de abajo del restaurant, lamentablemente solo había una mesa colocada en la terraza donde tocaba el aire fresco y estaba exactamente a lado de la barda donde se podía observar un paisaje tan bello que te atrapaba con sus detalles.                                                                                                   Llegan a la mesa.
Ricardo: (Toma la silla y la ayuda a sentarse)
Marisela: Gracias Ricardo, eres muy caballeroso.
Ricardo: Que hermosa lugar, me agrada el estilo y el aroma, no tienes ni idea del hambre que me dio. (Ríe un poco)
Marisela: Lo sabía, yo sabía muy bien que te iba a gustar el lugar pero espera a que pruebes la comida, quedaras fascinado.
Entonces llega el mesero con las cartas, las coloca en la mesa y les indica que en momento más regresara. Marisela y Ricardo ven detenidamente la carta pensando que van a ordenar.
Ricardo: Marisela, ¿Qué te parece si pedimos una jarra de naranjada para ambos? O a menos que quieras pedir algo a parte.
Marisela: Hay que ordenar la naranjada pero también quisiera pedir a parte una copa de vino.
Llega el mesero y pregunta, -¿Qué desean ordenar?- Ricardo pidió un pedazo de lasaña, Marisela ordena una pizza personal con una copa de vino espumoso. Mientras esperaban la comida ellos se ponen a platicar.
Ricardo: Quiero decirte que me agrada mucho pasar el tiempo contigo.
Marisela: A mí también, es algo raro porque apenas nos conocemos pero es algo muy muy agradable.
Ricardo: (Un poco apenado) A qué bien. Me alegra que te la hayas pasado bien. Espero mañana también puedas salir y vamos a conocer más lugares.
Marisela: Discúlpame Ricardo pero mañana no creo poder salir, es que tengo una entreviste de negocios pero mejor yo te aviso.
Ricardo: Claro, si no puedes no te preocupes, de todas formas tienes mi numero para cualquier cosa.
El mesero llega con los platos de comida, ellos comen tranquilamente mientras mantienen una linda plática que entre risas y comentarios convierten eso en una cena mágica e inolvidable.
Termina la cena, ambos muy contentos suben al auto. Mientras maneja Marisela y van de regreso al parque, ellos mantienen una plática acerca de la próxima salida. Van por el mismo camino que habían tomado de ida pero esta vez  paso algo, se dieron cuenta que estaba cerrada la calle así que se desviaron pasando por un cerro.
Están comentando acerca de lo que habían encontrado en la calle cerrada cuando, un coche sin previo aviso derrapa y se dirige hacia  coche de Marisela, al impactar el otro auto causa que el coche  de Marisela se desvié del camino provocando que se valla a  un barranco,  entonces ellos…
ESTA HISTORIA CONTINUARA….