César Alejandro
Montaño Cortes
Primer Escena
En el escenario, un parque
con lindos arboles, animales viviendo tranquilamente en un día templado donde
pueden pasar miles de cosas. En la zona
central de aquel parque había unos juegos infantiles donde los niños estaban
disfrutando de sus vacaciones, alrededor del parque estaba una banca, si, las
bancas que hay en todo parque pero esta tenía algo en especial, ya que era una
hermosa banca de hierro forjado en la cual a su lado estaba un árbol frondoso,
en su tronco estaba enredado un jazmín que despedía un perfume exquisito que
invitaba a cualquier persona a acercarse a ella.
Llega
una joven a la banca, dispuesta a sentarse para poder pensar y reflexionar de
lo que había pasado en casa hace unos días. Esta joven se llama Marisela, una
linda persona con rasgos muy específicos y con un color de piel claro que
combinaba perfectamente con sus ojos color miel, las pecas que se localizaban
en sus mejillas le daban un toque a su personalidad.
Cuando
cerró los ojos, la invadió el aroma tan suave que llevo a sus pensamientos a
evocar momentos tan maravillosos que paso con su familia antes de aquel suceso
que la hizo sentirse triste y confundida. Al abrir los ojos miro a un joven
apuesto, que se acercaba a la misma banca donde se encontraba ella; la
presencia del joven hacia que estuviera nerviosa.
El
joven tan apuesto que se acercó, se llama Ricardo, era ligeramente más alto que
ella y viste con un traje blanco de
lino. Ricardo le da las buenas tardes después de sentarse en el otro extremo de
aquella banca.
Ricardo:
¡Buenas tardes señorita!
Marisela:
(con una sonrisa) ¡Buenas tardes!
Ricardo:
¿Le molestaría que fumara? (Sacando de su bolsillo un cigarro y un encendedor)
Marisela:
No me molesta que fume usted.
Ricardo:
(Después de una pausa) Disculpe mi atrevimiento pero usted es muy bonita
(Marisela se sonroja y sonríe)
Marisela:
¡Gracias!
Ricardo:
¿Podría saber su nombre?
Marisela:
Claro, me llamo Marisela.
Ricardo:
Mucho gusto, yo me llamo Ricardo.
Marisela:
¿Verdad que usted no es de aquí?
Ricardo:
Efectivamente, yo soy de España y ayer llegue al país.
Marisela:
Lo note por el acento. ¿Cuál fue el motivo por el cual decidió visitar este
estado?
Ricardo:
Unos amigos me comentaron sobre la belleza de este estado, y decidí aventurarme
a viajar. (Mientras, abre los brazos señalando el parque) Permítame decirle que
es un algo muy agradable encontrarme con parques donde aparte de dar un
excelente aspecto, ayudan a que la gente se distraiga y donde los niños puedan
divertirse sanamente.
Marisela:
Tienes razón… (Ricardo de una forma inesperada
interrumpió)
Ricardo:
Disculpa pero ¿Puedo hablarte de tu? Es que no quiero que pienses que soy una
persona aburrida o por el estilo.
Marisela:
Si Ricardo, de hecho yo pensaba decirte que de usted ya me siento muy grande
(Risas de ambos) ¿Entonces en que me quede?
Ricardo:
Te comente sobre el parque y solo llegaste a decir tienes razón…
(Marisela tardo unos
segundos en lo que pensaba lo que iba a decir antes de ser interrumpida)
Marisela:
¡Ya recordé! Tienes razón, ¿Te digo un secreto? (Se acerca a él y le susurra al
oído) Este parque es mi favorito.
Ricardo:
Es muy bello, ¿Pero cuál es tu motivo o porque es tu favorito?
Marisela:
Te contare… (Suspiro) Cuando era niña mi padre me trajo con mi primer perro a
dar una vuelta, fue muy emocionante ya que el parque apenas se estaba haciendo
y como fue pasando el tiempo vi como se fue transformando hasta que llego a ser
esto que ahora vemos. La verdad tiene un gran valor sentimental este parque por
que no solo es eso, si no aquí se conocieron mis papas.
Ricardo:
Oh ahora entiendo, yo tengo un lugar similar ahí en España, pero
lamentablemente hubo un pequeño accidente y todo el lugar fue demolido. Pero
bueno, bueno, ahorita no quiero recordar eso, no me trae muy buenos recuerdos.
Marisela:
Entiendo cómo te sientes, no es nada agradable que algo así tan importante como
era ese lugar para ti haya desaparecido de un día para otro. Bueno dejemos eso
atrás, ¿A que otros lugares has ido?
Ricardo: Ayer cuando llegue
no pude salir ya que me sentía muy cansado, pero hoy temprano salí a caminar
aunque realmente no eh conocido demasiados lugares todavía Marisela.
Marisela: Oye que te parece
si (Se sonroja, mientras Ricardo está pensado) Bueno se me ocurrió que tal vez…
Yo pueda darte un pequeño tour, en estos días que vas a estar aquí para que conozcas la ciudad mejor. ¿Qué te
parece?
Ricardo: (Con una gran sonrisa
en su cara) Me parece muy buena tu idea, de hecho yo pensaba en preguntarte si
me podías llevar a tus lugares favoritos para conocer más la ciudad.
De repente suena el celular
de Ricardo, lo contesta y le dice a Marisela que se tiene que retirar pero antes
de eso le pide el número de celular. El joven se retira pero Marisela se queda
un rato más en la banca sentada pensando sobre Ricardo y con una enorme sonrisa
dibujada en su rostro.
Segunda Escena
Ahora el escenario está
dividido en dos partes: la primera se encuentra Ricardo recostado en el sillón
de la sala, una sala donde el viento fluía con tranquilidad gracias a la
posición de las ventanas, simplemente un lugar donde cualquiera quisiera estar
para poder relajarse un buen tiempo y reflexionar; Ricardo se encontraba disfrutando de un buen
café y unas canciones que tenían una melodía tan hermosa que transmitían amor y
tranquilidad. En la segunda parte del escenario hay un cuarto ligeramente
desordenado, un cuarto pintado de azul cielo con blanco, en el piso hay un par
de hermosa zapatillas color rojo y en la cama esta Marisela viendo la
televisión muy felizmente.
Ricardo al terminarse su
café decide marcarle a Marisela para ver si no estaba ocupada y poder salir a
caminar a algún otro lugar, entonces él se levanta del sillón y se dirige a la
ventana con el celular en la mano, se encontraba realmente nervioso. (Empieza a
hablar consigo mismo)
Ricardo: ¿Me contestara?
La mente de Ricardo: Si no
la llamas, jamás lo sabrás.
Ricardo: ¿Pero qué le diré?
La mente de Ricardo: Si lo
piensas desde ahora en el momento no sabrás que decir y será peor, mejor ya
solo háblale; no te preocupes tanto.
Ricardo: Creo que tienes
razón, ya le hablare y dejare que solita se de la conversación, aunque me
siento muy nervioso, ósea apenas ayer la conocí. ¿Qué va a decir de mí?
La mente de Ricardo: Dirá
que eres nuevo en la ciudad y con mucho gusto saldrá contigo.
Entonces Ricardo decide
marcarle a Maricela, y busca su número, cuando lo encuentra se queda unos segundos
pensando; nuevamente su mente interviene diciéndole -ya háblale, no sé qué
esperas.-
Ricardo: (Le aprieta llamar
y espera a que conteste Marisela)
Marisela: Bueno, ¿Quién
habla?
Ricardo: Hola, soy Ricardo
¿Me recuerdas? El del parque.
Marisela: A claro, ¿Cómo estas
Ricardo?
Ricardo: Muy bien, ¿Tu como
has estado?
Marisela: Bien, ayer después
que te fuiste me quede un rato mas en el parque, te perdiste de un espectáculo
repentino que hubo de unos caninos.
Ricardo: Cierto te pido una
disculpa, ayer tuve que irme así rápido porque la llamada era de un amigo
acerca del departamento que iba a rentar.
Marisela: No te preocupes yo
entiendo. ¿Oye estarás ocupado hoy?
Ricardo: No Marisela, bueno
es que yo te hablaba precisamente para eso (Se ríe un poco) quería ver si
podías y claro querías ir conmigo a algún lugar.
Marisela: Si estoy libre, ¿A
qué hora te gustaría que nos viéramos Ricardo?
Ricardo: Yo puedo a la hora
que tú me digas.
Marisela: Entonces dentro de
dos horas nos vemos en la banca del parque ¿Te parece?
Ricardo: ¡Perfecto! Ahí
estaré.
Marisela: Bueno entonces
ahorita nos vemos Ricardo, lo siento te tengo que colgar.
Ricardo: No te preocupes,
nos vemos ahorita y gracias.
Marisela: De nada, lo hago
con gusto. ¡Adiós!
Ricardo: ¡Adiós!
Marisela sigue acostada,
solo que esta vez apaga la tele y piensa que dos horas son muy poco para
arreglarse; de repente se crea una discusión dentro de ella sobre que ropa
usara. Después de hacer algunas combinaciones de ropa en su mente, Maricela ve el reloj y se da cuenta que ya solo tiene
una hora y media para arreglarse (Para los hombres con ese tiempo se arreglan,
se visten y todavía juegan videojuegos. Ay las mujeres)
Tercer Escena
Ricardo llega puntualmente
al parque; va vestido con un pantalón de mezclilla y una playera color negra,
se puede observar que va muy bien arreglado. Después de quince minutos de
esperas decide sentarse y observar como los niños juegan. Al pasar media hora
de la hora acordada llega corriendo Marisela.
Marisela: (Un poco agotada
por correr) Disculpa Ricardo pero no encontraba la ropa que había decidido usar
y para acabarla unas cuadras cerca de aquí se poncho la llanta de mi coche por
eso tarde un poco más. (Hace una cara de penosa)
Ricardo: No te preocupes
Marisela, yo entiendo que luego pasan cosas que no teníamos previstas y eso
modifican totalmente los planes.
Marisela: (Sonríe) Gracias
por entender. ¿Estás preparado para
visitar unas ruinas?
Ricardo: Estoy más que listo
y dispuesto para ir a donde decidas.
Marisela: Dependiendo de
cuanto nos tardemos ahí, te llevare a otro lugar muy genial. Si todo sale como
lo tengo planeado hoy iremos a tres lugares muy hermosos Ricardo.
Ricardo: Entonces no hay que
esperar más. ¡Vamos! (Con su mano hace una señal apuntando hacia la carretera)
Ambos se suben al coche de
Marisela, maneja ella por media hora y llegan a su destino.
Cuarta Escena
Al bajarse del auto Ricardo
queda impactado de lo que ve; es un lugar donde en la entrada hay vendedores
ambulantes pero no son normales ya que venden cosas que él no había visto
antes, al entrar un poco observo las pirámides y escaleras hechas de piedra. Se
sentía sorprendido por lo que había visto.
Ricardo: ¿Pero qué es esto
Marisela? qué lugar tan bello ¿Cómo se llama?
Marisela: Esto Ricardo, son
una ruinas llamadas Monte Alban.
Ricardo: Realmente estoy muy
feliz, en mi país no hay algo como esto, tal vez unas cosas parecidas pero
encontrar algo ahí como esto no lo creo.
Marisela: Ven, sígueme encontrate
un guía para que nos lleve a conocer todos los lugares de las ruinas y te vayan
explicando todo acerca de este lugar.
Marisela y Ricardo se la
pasaron magnifico en Monte Alban, todo el recorrido fue de risas y de miradas
fijas del uno con el otro. Después salieron del recorrido.
Marisela: ¿Qué te pareció el
recorrido? (Feliz)
Ricardo: Me pareció
increíble el recorrido, siento que hoy eh aprendido demasiado, y ya estoy
empezando a entender por qué me decían mis amigos sobre este estado
Marisela: La verdad es que
muchos turistas tratan de evitar a Oaxaca porque dicen que es problemática, feo
y cosas por el estilo pero la verdad es que están equivocados.
Regresan al coche, ven la
hora y se dan cuenta que ya es tarde. Marisela se disculpa con Ricardo por lo
que había sucedió, él le dijo que no era su culpa pero ella quiso remediar su
daño así que la invito a cenar.
Marisela: Ahorita ya es
tarde y no nos dará tiempo de visitar otro lugar, ¿Qué te parece si vamos a
cenar?
Ricardo: Que buena idea,
vamos a cenar y así podemos platicar.
Marisela: Entonces te
llevare a una pizzería que en lo personal es la mejor de aquí, yo sé que te
gustara; porque aparte de tener una comida tan deliciosa, el lugar es cómodo y
lujoso.
Salen de escena los
protagonistas y se van rumbo al restaurant.
Quinta Escena
El escenario se ha
convertido en un restaurant muy lujoso, por casualidad ese día era noche
romántica; las mesas de madera con una vela en medio era perfecto para
cualquier relación amorosa ya que se encontraban estas mesas a la luz de la
luna y esto provocaba que las parejas se sintieran de manera confortable y muy
en confianza. Al llegar se podía detectar fácilmente un aroma que era tan
excitante que te invitaba a probar de las comidas que ahí se preparaban, era
algo tan delicioso que al pasar la gente cerca de aquel restaurant se sentían
atraídos por la belleza y aroma del lugar.
Entran a escena Ricardo y
Marisela, piden una mesa en la parte de abajo del restaurant, lamentablemente
solo había una mesa colocada en la terraza donde tocaba el aire fresco y estaba
exactamente a lado de la barda donde se podía observar un paisaje tan bello que
te atrapaba con sus detalles. Llegan a la mesa.
Ricardo: (Toma la silla y la
ayuda a sentarse)
Marisela: Gracias Ricardo,
eres muy caballeroso.
Ricardo: Que hermosa lugar,
me agrada el estilo y el aroma, no tienes ni idea del hambre que me dio. (Ríe
un poco)
Marisela: Lo sabía, yo sabía
muy bien que te iba a gustar el lugar pero espera a que pruebes la comida,
quedaras fascinado.
Entonces llega el mesero con
las cartas, las coloca en la mesa y les indica que en momento más regresara.
Marisela y Ricardo ven detenidamente la carta pensando que van a ordenar.
Ricardo: Marisela, ¿Qué te
parece si pedimos una jarra de naranjada para ambos? O a menos que quieras
pedir algo a parte.
Marisela: Hay que ordenar la
naranjada pero también quisiera pedir a parte una copa de vino.
Llega el mesero y pregunta, -¿Qué
desean ordenar?- Ricardo pidió un pedazo de lasaña, Marisela ordena una pizza
personal con una copa de vino espumoso. Mientras esperaban la comida ellos se
ponen a platicar.
Ricardo: Quiero decirte que
me agrada mucho pasar el tiempo contigo.
Marisela: A mí también, es
algo raro porque apenas nos conocemos pero es algo muy muy agradable.
Ricardo: (Un poco apenado) A
qué bien. Me alegra que te la hayas pasado bien. Espero mañana también puedas
salir y vamos a conocer más lugares.
Marisela: Discúlpame Ricardo
pero mañana no creo poder salir, es que tengo una entreviste de negocios pero
mejor yo te aviso.
Ricardo: Claro, si no puedes
no te preocupes, de todas formas tienes mi numero para cualquier cosa.
El mesero llega con los
platos de comida, ellos comen tranquilamente mientras mantienen una linda plática
que entre risas y comentarios convierten eso en una cena mágica e inolvidable.
Termina la cena, ambos muy
contentos suben al auto. Mientras maneja Marisela y van de regreso al parque,
ellos mantienen una plática acerca de la próxima salida. Van por el mismo
camino que habían tomado de ida pero esta vez
paso algo, se dieron cuenta que estaba cerrada la calle así que se
desviaron pasando por un cerro.
Están comentando acerca de
lo que habían encontrado en la calle cerrada cuando, un coche sin previo aviso
derrapa y se dirige hacia coche de
Marisela, al impactar el otro auto causa que el coche de Marisela se desvié del camino provocando que
se valla a un barranco, entonces ellos…
ESTA HISTORIA CONTINUARA….