miércoles, 15 de mayo de 2013

ASESINATO DE UN GATO

Diana Calvo Vasquez


Esta dramática será enfocada al tema del asesinato de un gato en donde su dueña se vuelve casi una detective para buscar quien fue el asesino y por qué mato a su gato. Doña Creta, la dueña del gato, persevera hasta encontrar al asesino de su gato, ya que su mascota era lo más preciado para ella y no logra entender por qué lo mataron si era un animal adorable.


Situación inicial:
Mi obra da inicio cuando Doña Creta sale en la mañana por leche y comida al mercado, cuando regresa, se da cuenta que en el jardín hay pasto arrancado y tierra por todas partes. Cuando Doña Creta entra a su casa ve todas las cosas en desorden y empieza a buscar a su gato, se dirige al lugar donde su gato acostumbre a dormir y lo encuentra muerto y con una nota al lado que decía: “lo siento, en verdad no quise hacerlo”.

Ruptura del equilibrio:
Doña Creta decide preguntar a todos sus conocidos si no han visto a alguien extraño merodeando en su casa o saben quién mató al gato, pero nadie sabe quién lo hizo, entonces con la ayuda de su sobrina decide investigar más a fondo sobre el culpable del asesinato de su gato. Cuando Abril ayuda a su tía a buscar al culpable de la muerte del gato, empieza a buscar cualquier pista que le sea útil para encontrar lo más pronto posible al culpable

Nuevo Equilibrio:
Abril empieza a sospechar de la sirvienta de su tía, Maricela, quien es una joven de 25 años muy tierna y dulce y que es maltratada en su casa, pero Doña Creta no cree en lo que Abril dice. Abril empieza a buscar pistas que demuestren que Maricela es la culpable de la muerte del gato.

Conclusión:
Abril le pone una trampa a Maricela para ver si en verdad ella es la culpable de la muerte del gato y en efecto, ella fue quien mato al gato, porque como ella era muy infeliz, no soportaba ver que Doña Creta fuera feliz al lado de su gato.


Personajes:
·         Lui- el gato
·         Doña Creta- la dueña del gato
·         Abril- la sobrina de Doña Creta
·         Maricela- la sirvienta
·         Julián- vecino
·         Claudia- vecina
·         Armando- vecino




(Se abre el telón y sale a escena Doña Creta, atrás el escenario, una casa dentro de un pequeño pueblo)
Doña Creta- (dirigiéndose a su gato) Muy bien gordo Lui, iré al mercado por tu leche y a comprar las cosas para el almuerzo, no tardo (le da un beso) pórtate bien
(Doña Creta sale de su casa y se dirige al mercado y cuando ha terminado las compras se dirige sin prisa hacia su casa, durante el camino va pensando que color de moño le pondrá hoy a su gato)
(Cuando Doña Creta está a unos metros de su casa, observa que en el jardín hay unos hoyos  y pisadas de tierra, el pasto luce muy mal, pues se puede notar que en algunas partes lo arrancaron y la puerta está abierta) (Doña Creta entra corriendo a su casa y ve los platos tirados, su sillón esta desecho y la mesa tirada)
Doña Creta – (gritando) ¡Lui, Lui! ¿Dónde estás?
(Doña Creta recorre toda la casa y en la esquina del lugar donde dormía su gato Lui, lo encuentra muerto y lleno de sangre, con una nota al lado que dice “lo siento, en verdad no quise hacerlo”)
Doña Creta – (desesperada) ¿Quién hizo esto? ¿Por qué mataron a mi gato? ¡¿Por qué?! (Llora amargamente y mira a su gato muerto)
(Doña Creta abraza a su gato y lo lleva al jardín trasero para enterrarlo, cuando termina de enterrar a su gato, se dirige a limpiarse las manos de sangre y a acomodar las cosas tiradas dentro de su casa)
Doña Creta- Tengo que encontrar al responsable de la muerte de mi gato, no lo entiendo, porque alguien querría matar a un gato que lo único que hace es dormir y darme felicidad.
(Doña Creta toma el teléfono y le marca a su sobrina Abril)
Doña Creta - (llamando por teléfono) Abril necesito de tu ayuda
Abril – (por el teléfono) ¿Te encuentras bien tía? ¿Qué pasa?
Doña Creta – ¡mataron a mi gato Abril, eso paso!
Abril- ¿Qué dijiste? Pero… pero ¿Cómo sucedió? ¿Te hicieron daño tía?
Doña Creta – no Abril, pero necesito que vengas por favor.
Abril – está bien tía, salgo para haya llegaré en 10 minutos, por favor quédate quieta y no hagas nada hasta que yo esté ahí.
Doña Creta- está bien. No tardes (cuelga el teléfono)
(Doña Creta se dirige a su sofá y se cierra el telón)
(Se abre el telón y aparece en escena Doña Creta sentada en su sofá viendo la televisión,  se escucha que alguien toca la puerta con tono muy insistente)
Doña Creta – (en tono asustado) ¿Quién es?
Abril – soy yo tía, por favor abre la puerta.
(Doña Creta abre la puerta y abraza fuertemente a su sobrina, se logra ver como unas lágrimas resbalan por las mejillas de la anciana)
Abril- tía en verdad como lo siento, sé que ese gato era muy importante para ti, pero no te preocupes si quieres me puedo mudar aquí a tu casa para que no te sientas sola.
Doña Creta- (con voz cortada) gracias Abril pero no hace falta, lo que necesito en estos momentos es que me ayudes en algo.
Abril- claro que si tía, tú solo dime en que te puedo ayudar.
Doña Creta- necesito que me ayudes a investigar quién fue la persona que mató a mi gato, tengo que saber quién lo hizo, buscaremos debajo de las piedras si es necesario pero necesito encontrar al culpable.
Abril-  ¿tía no crees que eso es un poco arriesgado? El asesino puede estar aquí cerca y  puede hacerte daño. Hoy no saldremos de aquí, si quieres mañana preguntamos a las personas.
Doña Creta- ¡No! ¿Acaso no lo entiendes? Necesito encontrar al culpable, por favor Abril sin o con tu ayuda voy a descubrir quién mató a mi gato.
Abril- está bien, está bien, será como tú digas, te ayudaré a encontrar al culpable.
(Doña Creta le da un abrazo a su sobrina y salen de la casa)
Abril-entonces tía, ¿por dónde quieres empezar a buscar?
Doña Creta- creo que sería buena idea preguntarles a los vecinos si últimamente no vieron a una persona sospechosa rodeando mi casa en las noches.
Abril- esa es una buena idea tía, primero hay que juntar información y pistas para encontrar al culpable.
(Doña Creta y Abril se dirigen a la casa que está al lado)
(Abril toca la puerta y espera unos minutos a que alguien salga, un joven abre la puerta)
Abril- hola buenos días.
Julián- buenos días, ¿dime qué se te ofrece?
Abril- soy la sobrina de Doña Creta y queremos preguntarte algunas cosas
Julián- claro, díganme ¿de qué se trata?
Doña Creta- pues verás es una larga historia, pero seré muy breve, esta mañana salí por el almuerzo al mercado y al regresar encontré a mi gato muerto.
Julián- ¿cómo dice? ¿Quién haría semejante acto vandálico?
Doña Creta- eso es lo justo lo que quiero investigar y quería preguntarte si no has visto a alguien sospechoso merodeando mi casa.
Julián- pues la verdad no he visto nada raro ni alguien sospechoso, a la única persona que veo en la noche es a su sirvienta, pero sé que a las 9 de la noche sale de su casa porque a esa hora termina su jornada de trabajo.
Doña Creta- es cierto, a esa hora esa pobre chica sale de trabajar, le ofrecí que se quedara a vivir conmigo, pero sus padres la tratan muy mal, (moviendo la cabeza de un lado a otro) en fin, gracias por tu ayuda Julián,  si ves algo raro, por favor no dudes en llamarme.
Julián- claro que si Doña Creta, estaré al pendiente si veo algo extraño.
Doña Creta- te lo agradezco.
(Doña Creta y Abril se retiran y caminan hacia la siguiente casa) (Abril toca la puerta y espera a que alguien salga)
Doña Creta- ¿por qué tardaran tanto?
Abril-no lo sé, tocare de nuevo.
(Abril toca muy fuerte la puerta y nadie sale)
Abril- creo que no hay nadie, o tal vez siguen durmiendo, no sé porque a las personas les gusta dormir tanto los domingos.
Doña Creta- tal vez porque es su único día de descanso. Vallamos a la otra casa, más tarde podemos regresar a preguntar en esta.
(Abril y Doña Creta se dirigen a la siguiente casa y Doña Creta toca la puerta) (La puerta se abre y tras de ella esta una señora con tubos en la cabeza y cara adormilada)
Doña Creta-buen día señora Claudia.
Claudia- (con voz gruñona) ¿Qué es lo que quieren? ¿No ven que estoy durmiendo?
Abril- discúlpenos el atrevimiento señora, pero queríamos preguntarle algo de suma importancia.
Claudia- ¡pues háganlo rápido, aún tengo sueño!
Abril- mi tía y yo queríamos saber si no ha visto a alguien sospechoso últimamente merodeando por la casa de mi tía.
Claudia- no, no he visto a nadie.
Abril-lo que pasa es que hoy mataron al gato de mi tía y queremos averiguar quién lo hizo.
Claudia- ya les dije que no he visto a nadie. ¿Eso es todo lo que tienen que preguntar?
Abril- sí, pero si ve a alguien sospechoso por favor díganoslo.
Claudia – ¡si, si como digan!, tengo que regresar a la cama, buena suerte con su investigación (cierra la puerta de un azotón)
Abril – (dirigiéndose a su tía) no sé si sea bueno esto de estar preguntando casa por casa si alguien sabe algo sobre el asesino.
Doña Creta- tenemos que hacerlo, de otra manera no encontraremos al culpable.
Abril- lo se tía, pero nos llevara mucho tiempo
Doña Creta- ¡no importa!, tengo que encontrar al asesino de mi gato.
Abril – está bien tía, pero no creo que las casas de hasta allá (señala con el dedo índice) puedan ver lo que pasa en tu casa.
Doña Creta- tienes razón, hay que preguntar por última vez en esta casa.
(Abril y Doña Creta se dirigen a la casa siguiente y Doña Creta toca la puerta)
(Sale de la casa un señor canoso)
Doña Creta- Buenas tardes don Armando.
Don Armando- buenas tardes Doña Creta. ¿Cómo le va señorita? (dirigiéndose a Abril)
Abril- buenas tardes Don.
Don Armando- ¿en qué les puedo ayudar?
Abril- lo que sucede es que esta mañana mataron al gato de mi tía y estamos preguntando al vecindario si no han visto algo o a alguien raro últimamente cerca de la casa de mi tía.
Don Armando- lo siento mucho Doña Creta y no he visto a nadie cerca de su casa, pues puede observar que como las casas son grandes, desde aquí casi no se ve quién entra y sale de su casa y pues como no la estoy vigilando… pues mucho menos me voy a dar cuenta.
Doña Creta- eso es verdad.
Abril-bueno agradecemos su información, que tenga buen día.
Don Armando- (con voz cortante) de nada, que les vaya bien.
(Abril y doña Creta regresan a la casa y se sientan en el sofá)
Doña Creta- la verdad no lo  entiendo (poniéndose la mano en la cara)
Abril- ¿qué sucede tía?
Doña Creta- pues lo de la nota.
Abril- ¿la nota? ¿Qué nota?
Doña Creta- ¿no te lo dije?
Abril- no tía, dime de qué nota estás hablando.
Doña Creta- cuando encontré a Lui muerto, al lado de él estaba una nota que decía “lo siento, en verdad no quise hacerlo”
Abril- ¡¿y porque no me lo dijiste antes?!
Doña Creta- con todo este alboroto de buscar al asesino se me olvidó comentarte sobre eso.
Abril- (con voz desesperada) pero que esperas tía, muéstrame la nota, es una súper pista para encontrar al culpable.
Doña Creta- en este instante voy por ella.
(Doña Creta se dirige rápidamente hacia su cocina, abre el último cajón del mueble y saca una bolsa verde, dentro de ella toma la nota en su mano y se dirige al sofá)
Doña Creta- esta es la nota (le entrega la nota a Abril)
Abril- que tonta debió ser la persona que asesino a tu gato, ¡ja! Ni para eso sirve
Doña Creta- ¿Por qué lo dices Abril?
Abril- ¿acaso no lo ves tía? Esta nota fue escrita a mano y eso quiere decir que esta es la letra del asesino.
Doña Creta- ¡por Dios! (habla en tono admirado) No me había dado cuenta.
Abril- así será más fácil encontrar al culpable (habla en tono triunfante y después hace una pausa),  pero algo anda mal aquí.
Doña Creta- ¿Qué sucede?
Abril- tú y yo pensamos que quién asesino a tu gato es un hombre ¿no?
Doña Creta- pues sí, sinceramente no creo que una mujer lo haya hecho porque…
Abril- (la interrumpe) esta letra es de una mujer, ¡no de un hombre tía!
Doña Creta- ¿qué? ¿Pe…pe…pero cómo? ¿Qué te hace pensar eso Abril?
Abril- digamos que los hombres tienen letra muy fea y cuando escriben rápido casi ni se les entiende, pero en esta nota la letra se entiende perfectamente y está bien hecha, claro no digo que sea una obra de arte, pero juro que es de mujer.
Doña Creta- ¿estas segura Abril?
Abril- claro tía, estoy segura un 99.99%, además mira la letra, es muy femenina y para que un hombre le haya pedido a una mujer que hiciera una nota para un asesinato, no lo creo muy lógico.
Doña Creta- que observadora eres (le acaricia la cabeza)
Abril- supongo que sí, bueno ahora hay que empezar a reunir las pistas sobre mujeres sospechosas y encontrar a la asesina.
Doña Creta- gracias Abril, sin ti no sé qué hubiera hecho (le da un abrazo y permanecen así durante un minuto)
Abril- no te preocupes tía, siempre estaré para ti (El telón se cierra)
(Se abre el telón y aparece Abril dormida en el sofá de la casa de Doña Creta)
(Tocan la puerta y Abril se despierta lentamente)
Abril- (con voz adormilada) ¿qué, que pasa? Creo que me quede dormida
(Vuelven a tocar la puerta, pero esta vez en un tono más fuerte)
Abril- ya voy, que desesperados son (camina lentamente hacia la puerta)
(Abril abre la puerta y ve a Maricela, la sirvienta de Doña Creta)
Maricela- (sorprendida) señorita Abril, ¿Qué hace usted aquí?
Abril- hola Maricela, pasa, te cuento adentro.
(Maricela entra a la casa, deja su suéter y su bolsa en la cocina y se sienta en el sofá junto a abril)
Abril- Pasa algo muy feo.
Maricela- ¿Qué paso, se encuentra bien Doña Creta?
Abril-sí, ella está bien, lo que paso fue que ayer por la mañana mataron al gato de mi tía.
Maricela- (con tono nervioso) ¿Qué dijo señorita, mataron al gato lui?
Abril- así como lo escuchas Maricela, mataron a Lui y estamos buscando al culpable, pero lo más raro es que dejaron una nota al lado del gato, y esa nota estaba escrita con letra de mujer.
Maricela- (titubeando) ¿Ah, sí?
Abril- sí.
Maricela- ¿y qué decía la nota? (esconde la mirada e inclina un poco la cabeza)
Abril- la nota decía “lo siento, en verdad no lo quise hacer”
(Hay un minuto de silencio y Maricela no responde, sigue con la mirada desviada y la cabeza ligeramente inclinada)
Abril- ¿por qué estás tan nerviosa Maricela?
Maricela-(con tono nervioso)  ¿nerviosa yo? En lo absoluto señorita Abril.
Abril- ¿Maricela tú sabes algo de esto?
Maricela- (aun con la cabeza inclinada) no señorita, yo no sé nada.
Abril- ¡tú sabes algo, estoy segura y tienes que decírmelo! (agarra con las dos manos la cabeza de maricela y la obliga a que la mire a los ojos)
Maricela-(asustada) le juro que no sé nada.
Abril- ¿Acaso tú mataste al gato? ¡Dímelo Maricela! ¿Tú lo mataste?
(Maricela muy asustada y nerviosa agacha la cabeza y empieza a temblar)
(Entra en escena Doña Creta caminando rápidamente hacia el sofá y con pijama puesta)
Doña Creta- ¿Qué pasa, que son esos gritos?
Abril-(enojada) es Maricela tía, se puso muy nerviosa cuando le dije lo del gato Lui.
(Doña Creta se dirige a Maricela y la toma de los hombros, Maricela se levanta aún temblando por el miedo y mira a los ojos a Doña Creta)
Doña Creta- ¿Maricela te encuentras bien? ¿Qué te sucede porque estas tan pálida?
Maricela- no me siento bien señora.
Doña Creta- (en tono angustiado) ¿pero que tienes?
(Doña Creta abraza a Maricela y después le soba la cabeza como dándole seguridad) (Después de unos minutos Maricela deja de temblar)
Maricela- perdóneme señora, lo que pasa es que esa noticia fue un golpe muy duro para mí, como lo abra notado, yo quise mucho a ese gato, él era un adoración y el hecho de que su sobrina me dijera que ayer por la mañana lo mataron, sentí muy feo Doña Creta.
Doña Creta- tranquila Maricela, sé lo que ese gato significaba para ti, pero encontraremos al culpable, no te preocupes, todo estará bien.
Maricela- si Doña Creta, ese gato significaba mucho para mí, gracias por entender como me siento.
Doña Creta- no te preocupes Maricela, ahora ve a prepararte un té en la cocina, en un momento estaré contigo.
(Maricela camina hacia la cocina para prepararse su te)
Doña Creta- (dirigiéndose a Abril y con tono enojado) quiero hablar contigo en privado.
(Doña Creta y Abril sale por la puerta trasera y se detienen en el patio trasero)
Doña Creta- (en tono enojada) ¿Qué fue lo que le dijiste a Maricela, no viste cómo se puso la pobre?
Abril- (en tono molesto) yo no hice nada tía, lo único que hice fue contarle lo del gato y en ese momento ella se empezó a poner nerviosa y a temblar, y le pregunte si ella sabía algo del asesinato.
Doña Creta- no debiste haberle gritado, es solo una joven que es maltratada en su casa y venir a escuchar gritos aquí también es muy feo para ella.
Abril-¿pero tía no lo entiendes? Ella se puso aún más nerviosa cuando le mencione sobre la nota escrita por una mujer, ojalá me equivoque, pero pienso que ella sabe algo sobre el asesinato de ese gato, incluso ella puede ser la culpa…
Doña Creta- (la interrumpe) ¡no se te ocurra ni pensarlo! Ella sería incapaz de eso, además tú y yo sabemos que amaba a ese gato, ¿porque lo mataría?
Abril- no lo sé tía, pero esto me da muy mala espina.
Doña Creta- mira Abril, conozco muy bien a Maricela y sé que es una chica de buenos sentimientos que lo único que busca en esta casa es un poco de amor, no entiendo por qué tendría que matar a Lui.
Abril- pues no lo sé tía, pero voy a estar muy al pendiente de ella, te lo repito, esto está muy raro.
Doña Creta- está bien Abril, si quieres estar al pendiente de ella está bien, pero no hagas nada para que se ponga mal como hace unos minutos.
Abril- está bien tía, lo prometo.
(Doña Creta y Abril regresan a la sale)
Abril- (dirigiéndose a Doña Creta) me voy a dar un baño, creo que tengo ropa en el cuarto de arriba.
Doña Creta- Está bien Abril, no te acabes el agua caliente.
(Abril sube las escaleras y sale de la escena)
(Doña Creta se acerca a Maricela que está sentada en un banquito cerca del lavabo)
Doña Creta- ¿te sientes mejor Maricela?
Maricela- sí, gracias Doña Creta.
Doña Creta- sé que estas noticias y el hecho de que te griten te afectan mucho, no volverá a pasar.
Maricela- se lo agradezco mucho Doña Creta, yo a usted la veo como una abuela que nunca tuve.
Doña Creta- también te considero como de mi familia (le da un abrazo a creta y le acaricia la cabeza)
(El telón se cierra)
(Se abre el telón y aparece en escena Doña Creta y Abril sentadas en unas sillas en el patio trasero)
Abril- tenemos que apresurarnos a descubrir quién es la asesina de tu gato.
Doña Creta- estás en lo correcto, pero es cierto que esto se complica cada vez más, sé que la pista de la nota es muy buena, pero no sé por dónde empezar a buscar a la culpable.
Abril- bueno, mientras tomaba un baño estaba pensando en un plan donde hagamos escribir una carta a las personas sospechosas y así comparar la letra con la de la nota y podremos encontrar a la culpable.
Doña Creta- que buena idea Abril, pero ¿Quiénes son las sospechosas?
Abril- pues yo ya tengo a la primera, y es Maricela.
Doña Creta- (gruñendo) Abril te dije que no le hagas nada a esa pobre joven.
Abril- pero si no le voy a hacer daño, lo único que quiero es que escriba una carta y poder comparar su letra con la letra de la nota.
Doña Creta- está bien, pero solo escribir una carta.
Abril- lo prometo tía, escribir una carta no le hace daño a nadie.
Doña Creta- pues sí, estás en lo correcto.
Abril- tengo un súper plan tía y quiero contártelo (entusiasmada). Voy a llegar con la mano vendada y le diré que me lastime, después le pediré que si me puede dar la receta de un pastel, ella me dirá que sí, pero como se supone que estoy lastimada de la mano derecha, pues no puedo escribir, entonces le diré que escriba la receta en un cuaderno y así ya tendré su letra en un papel.
Doña Creta- que gran idea Abril, eres muy buena para resolver un misterio.
Abril- lo sé tía, eso se me da mucho (sonriendo)
Doña Creta- Bueno ella es la primera sospechosa pero, ¿Quiénes serán las demás?
Abril- eso también lo pensé tía, quiero que hagas una lista de las mujeres que últimamente venían a visitarte, amigas, vendedoras, vecinas, no lo sé, pero necesito una lista de aquellas que tú creas que quieren hacerte daño o que no le gustan los gatos.
Doña Creta- bien pensado abril (poniendo su dedo índice hacia el cielo), pero eso me llevara un poco de tiempo, por qué no empiezas a investigar a tu sospechosa.
Abril- ¿a Maricela?
Doña Creta- si a ella, mientras yo hago mi lista tú puedes decirle que escriba una carta, recuerda que no hay que perder mucho tiempo.
Abril- bien pensado tía, voy a la cocina ahora mismo.
Doña Creta- (sonriendo) muy bien.
(Abril se levanta de la silla y abre la puerta para entrar a la casa, mientras Doña Creta se queda sentada y con cara pensativa)
(Se cierra el telón)
(Se abre el telón y aparece en escena Abril con la mano vendada, se dirige a la cocina donde esta Maricela haciendo la comida frente a la estufa)
Abril- hola Maricela, ¿Cómo te sientes?
Maricela- bien señorita Abril, gracias por preguntar.
Abril- quería pedirte una disculpa por haber pensado que tu sabias algo sobre el asesinato del gato y sobre todo por haber perdido el control y gritarte, en verdad lo siento.
Maricela- no se preocupe señorita Abril, algunas veces cuando estás desesperado por saber la verdad sobre una cosa, muchas veces pasa eso (deja de cocinar y apaga la estufa)
Abril- gracias por disculparme (emite una sonrisa)
Maricela-(con tono suspicaz)  y… ¿Por qué trae la mano vendada señorita? (señalando la mano de Abril)
Abril- Ah, esto (mira y alza su mano vendada) lo que pasa es que mientras tomaba un baño, me resbale y caí sobre mi mano y con la venda me duele un poco menos (agarra su mano y emite un gesto de dolor)
Maricela- ¿quiere que le prepare un té para el dolor?
Abril- no hace falta Maricela, pero gracias.
(Abril camina unos pasos hacia un banquito al lado de la estufa, titubea un poco y después se sienta)
Abril- (con tono distraído) oye maricela…
Maricela- dígame señorita Abril
Abril- (aun con tono distraído) ¿tú sabes preparar el famoso pastel helado?
Maricela- (con tono misterioso) si… es muy fácil, ¿Por qué la pregunta?
Abril- lo que pasa es que en unos días es el cumpleaños de una de mis mejores amigas y quiero que me des la receta para hacerle el pastel helado yo misma.
Maricela- este… si, sí quiere yo puedo enseñarle cómo hacerlo, para que no se le dificulte.
Abril- no, prefiero que me des la receta, ya que en la tarde-noche me voy a mi casa y como tengo que ir a la escuela, no creo que pueda venir a que tú me enseñes a hacer el pastel.
Maricela- está bien, ¿tiene dónde anotar?
Abril- si, en el cajón de aquel estante hay una libreta con una pluma (señalando el estante), voy por el (se levanta y camina hacia el estante, abre el primer cajón y saca una libreta y una pluma)
Maricela- bueno la receta es muy fácil y ponerlo en práctica es aún más fácil. Anote señorita. Los ingredientes son: lechera, tres limón…
Abril- (la interrumpe) ¡Ay no!
Maricela- ¿Qué sucede señorita?
Abril- (lamentándose) ya había olvidado que me lastime la mano, me duele mucho y no puedo escribir.

(Maricela mira un poco nerviosa a todos lados menos a Abril)
Abril- (con voz dulce) ¿Maricela podrías hacerme el favor de escribir la receta para mí?
Maricela- este… tengo muy fea letra.
Abril- no importa, le entiendo a las peores letras, por favor escribe la receta para mí.
Maricela- está bien, como usted diga señorita.
(Maricela toma el lápiz y el cuaderno cautelosamente, se apoya en la mesa y empieza a escribir rápidamente la recetas y después de unos minutos se la entrega a Abril)
Abril- gracias Maricela, en verdad gracias, ahora puede hacerle un rico pastel helado a mi amiga y mira, que bonita es tú letra.
Maricela- gracias señorita Abril.
(Maricela se retira de la cocina y sube las escaleras, Maricela se pone muy nerviosa y empieza a dar vueltas en la cocina)
(Se cierra el telón)
(Se abre el telón y aparece en escena Doña Creta sentada en su cama) (Entra corriendo Abril y cierra la puerta lentamente)
Abril- ¡tía, tía!
Doña Creta- ¿Qué pasa, porque estas tan feliz?
Abril- conseguí que Maricela escribiera la receta de un pastel, ahora si podremos comparar la letra de la nota con la de Maricela.
Doña Creta- esa es una buena noticia, aunque siéndote sincera, no creo que Maricela tuviera algo que ver con el asesinato de mi gato, no toleraría saber que ella estuvo implicada en eso.
Abril- pues hay que compararlas ahora mismo (se dirige al buro y abre el segundo cajón)
Doña Creta- ¡espera, espera!
Abril- ¿Qué pasa?
Doña Creta- no sé si estoy lista para esto, Abril estoy muy nerviosa.
Abril- tranquila tía, todo estará bien, si la culpable no es Maricela pronto encontraremos a la persona que lo hizo.
Doña Creta- no lo sé (moviendo la cabeza de lado a lado)
Abril- vamos tía, tenemos que encontrar a la culpable.
Doña Creta- está bien, está bien, saca la nota y acaba con esto, necesito escuchar que la letra de Maricela es muy diferente a la que está en la nota.
(Abril saca la nota del cajón y empieza a comparar la letra de la nota con la letra de Maricela) (Abril se queda quieta unos segundos y empieza a enojarse)
Doña Creta- (en tono desesperado) ¡¿Qué pasa Abril, qué pasa?!
Abril-(casi gritando)  ¡fue esa maldita! , lo sabía lo sabía, ella fue la culpable.
Doña Creta- (histérica) ¿pero qué dices? No, no, eso no puede ser ¡no puede ser!
Abril- ¡si tía ella fue, ella lo hizo!, lo sabía desde el momento en que le conté lo del gato y ella se puso tan nerviosa que fue incapaz de responderme.
Doña Creta- (sollozando) no esto no puede estar pasando, ¿Por qué ella? ¿¿Por qué??
Abril- ¡no lo sé, en este mismo momento lo voy a averiguar!
(Abril baja las escaleras corriendo y tras de ella Doña Creta camina rápidamente con lágrimas en los ojos)
Abril- ¡eres una maldita! (le toma fuertemente el brazo con la mano) dime, ¿por qué lo hiciste?
Maricela- (gritando) ¿de qué estás hablando? yo no hice nada (le quita la mano de su brazo)
Abril- ¡no lo niegues! Tú mataste al gato de mí tía.
Maricela- ¡estás mintiendo! (dirigiéndose a doña creta) Doña Creta, por favor no crea lo que su sobrina está diciendo.
Abril- ¡yo no miento! La letra con la que escribiste la receta, es la misma letra con la que está escrita la nota que dejaste el día en que mataste al gato de mi tía.
Maricela – Claro que no, yo no lo hice en serio.
Abril- de nada te sirve seguir mintiendo, sabemos que tú lo hiciste, ¡acéptalo de una vez!
Maricela- está bien, está bien, pues sí, yo lo hice, ¡yo mate a ese asqueroso gato!
Doña Creta- (llorando) ¿Por qué Maricela? ¿Por qué? Si sabias que ese gato me daba tanta felicidad, ¿Por qué lo hiciste?
Maricela- ¿Qué por qué lo hice? Bueno la respuesta es bastante simple.
Abril- (enojada) pues entonces dinos, ¿por qué lo hiciste?
Maricela- (dirigiéndose a Doña Creta) la verdad es muy simple, ¿alguna vez no se preguntó cómo me sentía yo al ser regañada todos los días por mis padres?, no sabía cuál eran mis sentimientos en verdad, mis padres siempre me reclaman y me regañan por todo lo que hago, en mi  casa no soy nada feliz, y todas las mañanas al llegar a su casa y verla junto a ese mugroso gato que tanta felicidad le daba, yo no toleraba ver que usted fuera feliz y yo no, ¿Por qué usted si podía ser feliz y yo no? ¡¿Porque?! (Maricela toma un poco de aire y se tranquiliza) yo quería que usted sintiera un poco de lo que yo siento diario, o quería que se sintiera triste como yo y lo logré, matando a ese tonto gato, usted pudo saber cómo me siento yo.
Doña Creta- pero no lo entiendo, ¿Qué te hice yo, para que quisieras verme triste? Lo único que yo te daba todos los días era un poco de amor que no encontrabas a tu casa.
Maricela- pues sí, y de alguna forma se lo agradezco, pero si yo no soy feliz, ¿Por qué usted si? Solo piénselo, si usted se sentía triste me entendería de verdad, ¡eso era lo que yo quería desde un principio!
Doña Creta- (llorando) ¿Maricela por qué me hiciste eso? Yo jamás quería verte triste y ¿tú a mi si? En verdad no lo entiendo.
Maricela- lo siento Doña Creta, pero ya se lo dije, solo quería que experimentara cómo me sentía, solo eso.
Abril- ¡¿Por qué no te callas y te largas de esta casa?!
Maricela- nada me daría más gusto.
Abril- pues entonces vete, ¡vete por donde entraste y nunca regreses!
Maricela- deseo concedido,  lo único que me hace feliz, es que logre mi objetivo, que pasen bonita tarde (se dirige a la puerta)
Abril- ¡ya vete de aquí!
Maricela- (con tono pesimista) que desesperada (Sale por la puerta y la cierra con un azotón)
(Doña Creta se encuentra llorando sentada en el sofá)
Abril- tía ya no llores, esa tonta va a recibir su castigo, ya lo verás, no vale la pena llorar por ese tipo de personas.
Doña Creta- (sollozando) lo sé Abril, pero me duele mucho que ella haya matado a mi gato, yo lo único fue darle amor y…
Abril- (la interrumpe) ya no vale la pena lamentarse por eso, tranquilízate por favor (Abril abraza muy fuerte  a Doña Creta por unos minutos)
Doña Creta- gracias Abril, la verdad no sé qué hubiera hecho sin ti, te lo agradezco mucho hija.
Abril- no te preocupes tía, desde ahora estaré al pendiente de ti y me mudare a vivir contigo.
Doña Creta- gracias Abril, no sabes cuánto te quiero.
Abril- y yo a ti tía (Abril abraza a  Doña Creta)
(Se cierra el telón)

Fin.

Diana Calvo Vazquez

jueves, 25 de abril de 2013

EL CICLO DEL AMOR (PARTE I)




César Alejandro Montaño Cortes


Primer Escena
En el escenario, un parque con lindos arboles, animales viviendo tranquilamente en un día templado donde pueden  pasar miles de cosas. En la zona central de aquel parque había unos juegos infantiles donde los niños estaban disfrutando de sus vacaciones, alrededor del parque estaba una banca, si, las bancas que hay en todo parque pero esta tenía algo en especial, ya que era una hermosa banca de hierro forjado en la cual a su lado estaba un árbol frondoso, en su tronco estaba enredado un jazmín que despedía un perfume exquisito que invitaba a cualquier persona a acercarse a ella.
Llega una joven a la banca, dispuesta a sentarse para poder pensar y reflexionar de lo que había pasado en casa hace unos días. Esta joven se llama Marisela, una linda persona con rasgos muy específicos y con un color de piel claro que combinaba perfectamente con sus ojos color miel, las pecas que se localizaban en sus mejillas le daban un toque a su personalidad.
Cuando cerró los ojos, la invadió el aroma tan suave que llevo a sus pensamientos a evocar momentos tan maravillosos que paso con su familia antes de aquel suceso que la hizo sentirse triste y confundida. Al abrir los ojos miro a un joven apuesto, que se acercaba a la misma banca donde se encontraba ella; la presencia del joven hacia que estuviera nerviosa.
El joven tan apuesto que se acercó, se llama Ricardo, era ligeramente más alto que ella y viste  con un traje blanco de lino. Ricardo le da las buenas tardes después de sentarse en el otro extremo de aquella banca.
Ricardo: ¡Buenas tardes señorita!
Marisela: (con una sonrisa) ¡Buenas tardes!
Ricardo: ¿Le molestaría que fumara? (Sacando de su bolsillo un cigarro y un encendedor)
Marisela: No me molesta que fume usted.
Ricardo: (Después de una pausa) Disculpe mi atrevimiento pero usted es muy bonita (Marisela se sonroja y sonríe)
Marisela: ¡Gracias!
Ricardo: ¿Podría saber su nombre?
Marisela: Claro, me llamo Marisela.
Ricardo: Mucho gusto, yo me llamo Ricardo.
Marisela: ¿Verdad que usted no es de aquí?
Ricardo: Efectivamente, yo soy de España y ayer llegue al país.
Marisela: Lo note por el acento. ¿Cuál fue el motivo por el cual decidió visitar este estado?
Ricardo: Unos amigos me comentaron sobre la belleza de este estado, y decidí aventurarme a viajar. (Mientras, abre los brazos señalando el parque) Permítame decirle que es un algo muy agradable encontrarme con parques donde aparte de dar un excelente aspecto, ayudan a que la gente se distraiga y donde los niños puedan divertirse sanamente.
Marisela: Tienes razón…  (Ricardo de una forma inesperada interrumpió)
Ricardo: Disculpa pero ¿Puedo hablarte de tu? Es que no quiero que pienses que soy una persona aburrida o por el estilo.
Marisela: Si Ricardo, de hecho yo pensaba decirte que de usted ya me siento muy grande (Risas de ambos) ¿Entonces en que me quede?
Ricardo: Te comente sobre el parque y solo llegaste a decir tienes razón…
(Marisela tardo unos segundos en lo que pensaba lo que iba a decir antes de ser interrumpida)
Marisela: ¡Ya recordé! Tienes razón, ¿Te digo un secreto? (Se acerca a él y le susurra al oído) Este parque es mi favorito.
Ricardo: Es muy bello, ¿Pero cuál es tu motivo o porque es tu favorito?
Marisela: Te contare… (Suspiro) Cuando era niña mi padre me trajo con mi primer perro a dar una vuelta, fue muy emocionante ya que el parque apenas se estaba haciendo y como fue pasando el tiempo vi como se fue transformando hasta que llego a ser esto que ahora vemos. La verdad tiene un gran valor sentimental este parque por que no solo es eso, si no aquí se conocieron mis papas.
Ricardo: Oh ahora entiendo, yo tengo un lugar similar ahí en España, pero lamentablemente hubo un pequeño accidente y todo el lugar fue demolido. Pero bueno, bueno, ahorita no quiero recordar eso, no me trae muy buenos recuerdos.
Marisela: Entiendo cómo te sientes, no es nada agradable que algo así tan importante como era ese lugar para ti haya desaparecido de un día para otro. Bueno dejemos eso atrás, ¿A que otros lugares has ido?
Ricardo: Ayer cuando llegue no pude salir ya que me sentía muy cansado, pero hoy temprano salí a caminar aunque realmente no eh conocido demasiados lugares todavía Marisela. 
Marisela: Oye que te parece si (Se sonroja, mientras Ricardo está pensado) Bueno se me ocurrió que tal vez… Yo pueda darte un pequeño tour, en estos días que vas a estar aquí  para que conozcas la ciudad mejor. ¿Qué te parece?
Ricardo: (Con una gran sonrisa en su cara) Me parece muy buena tu idea, de hecho yo pensaba en preguntarte si me podías llevar a tus lugares favoritos para conocer más la ciudad.
De repente suena el celular de Ricardo, lo contesta y le dice a Marisela que se tiene que retirar pero antes de eso le pide el número de celular. El joven se retira pero Marisela se queda un rato más en la banca sentada pensando sobre Ricardo y con una enorme sonrisa dibujada en su rostro.

Segunda Escena
Ahora el escenario está dividido en dos partes: la primera se encuentra Ricardo recostado en el sillón de la sala, una sala donde el viento fluía con tranquilidad gracias a la posición de las ventanas, simplemente un lugar donde cualquiera quisiera estar para poder relajarse un buen tiempo y reflexionar;  Ricardo se encontraba disfrutando de un buen café y unas canciones que tenían una melodía tan hermosa que transmitían amor y tranquilidad. En la segunda parte del escenario hay un cuarto ligeramente desordenado, un cuarto pintado de azul cielo con blanco, en el piso hay un par de hermosa zapatillas color rojo y en la cama esta Marisela viendo la televisión muy felizmente.
Ricardo al terminarse su café decide marcarle a Marisela para ver si no estaba ocupada y poder salir a caminar a algún otro lugar, entonces él se levanta del sillón y se dirige a la ventana con el celular en la mano, se encontraba realmente nervioso. (Empieza a hablar consigo mismo)
Ricardo: ¿Me contestara?
La mente de Ricardo: Si no la llamas, jamás lo sabrás.
Ricardo: ¿Pero qué le diré?
La mente de Ricardo: Si lo piensas desde ahora en el momento no sabrás que decir y será peor, mejor ya solo háblale; no te preocupes tanto.
Ricardo: Creo que tienes razón, ya le hablare y dejare que solita se de la conversación, aunque me siento muy nervioso, ósea apenas ayer la conocí. ¿Qué va a decir de mí?
La mente de Ricardo: Dirá que eres nuevo en la ciudad y con mucho gusto saldrá contigo.
Entonces Ricardo decide marcarle a Maricela,  y busca su número,  cuando lo encuentra se queda unos segundos pensando; nuevamente su mente interviene diciéndole -ya háblale, no sé qué esperas.-
Ricardo: (Le aprieta llamar y espera a que conteste Marisela)
Marisela: Bueno, ¿Quién habla?
Ricardo: Hola, soy Ricardo ¿Me recuerdas? El del parque.
Marisela: A claro, ¿Cómo estas Ricardo?
Ricardo: Muy bien, ¿Tu como has estado?
Marisela: Bien, ayer después que te fuiste me quede un rato mas en el parque, te perdiste de un espectáculo repentino que hubo de unos caninos.
Ricardo: Cierto te pido una disculpa, ayer tuve que irme así rápido porque la llamada era de un amigo acerca del departamento que iba a rentar.
Marisela: No te preocupes yo entiendo. ¿Oye estarás ocupado hoy?
Ricardo: No Marisela, bueno es que yo te hablaba precisamente para eso (Se ríe un poco) quería ver si podías y claro querías ir conmigo a algún lugar.
Marisela: Si estoy libre, ¿A qué hora te gustaría que nos viéramos Ricardo?
Ricardo: Yo puedo a la hora que tú me digas.
Marisela: Entonces dentro de dos horas nos vemos en la banca del parque ¿Te parece?
Ricardo: ¡Perfecto! Ahí estaré.
Marisela: Bueno entonces ahorita nos vemos Ricardo, lo siento te tengo que colgar.
Ricardo: No te preocupes, nos vemos ahorita y gracias.
Marisela: De nada, lo hago con gusto. ¡Adiós!
Ricardo: ¡Adiós!
Marisela sigue acostada, solo que esta vez apaga la tele y piensa que dos horas son muy poco para arreglarse; de repente se crea una discusión dentro de ella sobre que ropa usara. Después de hacer algunas combinaciones de ropa en su mente, Maricela  ve el reloj y se da cuenta que ya solo tiene una hora y media para arreglarse (Para los hombres con ese tiempo se arreglan, se visten y todavía juegan videojuegos. Ay las mujeres)

Tercer Escena
Ricardo llega puntualmente al parque; va vestido con un pantalón de mezclilla y una playera color negra, se puede observar que va muy bien arreglado. Después de quince minutos de esperas decide sentarse y observar como los niños juegan. Al pasar media hora de la hora acordada llega corriendo Marisela.
Marisela: (Un poco agotada por correr) Disculpa Ricardo pero no encontraba la ropa que había decidido usar y para acabarla unas cuadras cerca de aquí se poncho la llanta de mi coche por eso tarde un poco más. (Hace una cara de penosa)
Ricardo: No te preocupes Marisela, yo entiendo que luego pasan cosas que no teníamos previstas y eso modifican totalmente los planes.
Marisela: (Sonríe) Gracias por entender.  ¿Estás preparado para visitar unas ruinas?
Ricardo: Estoy más que listo y dispuesto para ir a donde decidas.
Marisela: Dependiendo de cuanto nos tardemos ahí, te llevare a otro lugar muy genial. Si todo sale como lo tengo planeado hoy iremos a tres lugares muy hermosos Ricardo.
Ricardo: Entonces no hay que esperar más. ¡Vamos! (Con su mano hace una señal apuntando hacia la carretera)
Ambos se suben al coche de Marisela, maneja ella por media hora y llegan a su destino.

Cuarta Escena
Al bajarse del auto Ricardo queda impactado de lo que ve; es un lugar donde en la entrada hay vendedores ambulantes pero no son normales ya que venden cosas que él no había visto antes, al entrar un poco observo las pirámides y escaleras hechas de piedra. Se sentía sorprendido por lo que había visto.
Ricardo: ¿Pero qué es esto Marisela? qué lugar tan bello ¿Cómo se llama?
Marisela: Esto Ricardo, son una ruinas llamadas Monte Alban.
Ricardo: Realmente estoy muy feliz, en mi país no hay algo como esto, tal vez unas cosas parecidas pero encontrar algo ahí como esto no lo creo.
Marisela: Ven, sígueme encontrate un guía para que nos lleve a conocer todos los lugares de las ruinas y te vayan explicando todo acerca de este lugar.
Marisela y Ricardo se la pasaron magnifico en Monte Alban, todo el recorrido fue de risas y de miradas fijas del uno con el otro. Después salieron del recorrido.
Marisela: ¿Qué te pareció el recorrido? (Feliz)
Ricardo: Me pareció increíble el recorrido, siento que hoy eh aprendido demasiado, y ya estoy empezando a entender por qué me decían mis amigos sobre este estado
Marisela: La verdad es que muchos turistas tratan de evitar a Oaxaca porque dicen que es problemática, feo y cosas por el estilo pero la verdad es que están equivocados.
Regresan al coche, ven la hora y se dan cuenta que ya es tarde. Marisela se disculpa con Ricardo por lo que había sucedió, él le dijo que no era su culpa pero ella quiso remediar su daño así que la invito a cenar.
Marisela: Ahorita ya es tarde y no nos dará tiempo de visitar otro lugar, ¿Qué te parece si vamos a cenar?
Ricardo: Que buena idea, vamos a cenar y así podemos platicar.
Marisela: Entonces te llevare a una pizzería que en lo personal es la mejor de aquí, yo sé que te gustara; porque aparte de tener una comida tan deliciosa, el lugar es cómodo y lujoso.
Salen de escena los protagonistas y se van rumbo al restaurant.

Quinta Escena
El escenario se ha convertido en un restaurant muy lujoso, por casualidad ese día era noche romántica; las mesas de madera con una vela en medio era perfecto para cualquier relación amorosa ya que se encontraban estas mesas a la luz de la luna y esto provocaba que las parejas se sintieran de manera confortable y muy en confianza. Al llegar se podía detectar fácilmente un aroma que era tan excitante que te invitaba a probar de las comidas que ahí se preparaban, era algo tan delicioso que al pasar la gente cerca de aquel restaurant se sentían atraídos por la belleza y aroma del lugar.
Entran a escena Ricardo y Marisela, piden una mesa en la parte de abajo del restaurant, lamentablemente solo había una mesa colocada en la terraza donde tocaba el aire fresco y estaba exactamente a lado de la barda donde se podía observar un paisaje tan bello que te atrapaba con sus detalles.                                                                                                   Llegan a la mesa.
Ricardo: (Toma la silla y la ayuda a sentarse)
Marisela: Gracias Ricardo, eres muy caballeroso.
Ricardo: Que hermosa lugar, me agrada el estilo y el aroma, no tienes ni idea del hambre que me dio. (Ríe un poco)
Marisela: Lo sabía, yo sabía muy bien que te iba a gustar el lugar pero espera a que pruebes la comida, quedaras fascinado.
Entonces llega el mesero con las cartas, las coloca en la mesa y les indica que en momento más regresara. Marisela y Ricardo ven detenidamente la carta pensando que van a ordenar.
Ricardo: Marisela, ¿Qué te parece si pedimos una jarra de naranjada para ambos? O a menos que quieras pedir algo a parte.
Marisela: Hay que ordenar la naranjada pero también quisiera pedir a parte una copa de vino.
Llega el mesero y pregunta, -¿Qué desean ordenar?- Ricardo pidió un pedazo de lasaña, Marisela ordena una pizza personal con una copa de vino espumoso. Mientras esperaban la comida ellos se ponen a platicar.
Ricardo: Quiero decirte que me agrada mucho pasar el tiempo contigo.
Marisela: A mí también, es algo raro porque apenas nos conocemos pero es algo muy muy agradable.
Ricardo: (Un poco apenado) A qué bien. Me alegra que te la hayas pasado bien. Espero mañana también puedas salir y vamos a conocer más lugares.
Marisela: Discúlpame Ricardo pero mañana no creo poder salir, es que tengo una entreviste de negocios pero mejor yo te aviso.
Ricardo: Claro, si no puedes no te preocupes, de todas formas tienes mi numero para cualquier cosa.
El mesero llega con los platos de comida, ellos comen tranquilamente mientras mantienen una linda plática que entre risas y comentarios convierten eso en una cena mágica e inolvidable.
Termina la cena, ambos muy contentos suben al auto. Mientras maneja Marisela y van de regreso al parque, ellos mantienen una plática acerca de la próxima salida. Van por el mismo camino que habían tomado de ida pero esta vez  paso algo, se dieron cuenta que estaba cerrada la calle así que se desviaron pasando por un cerro.
Están comentando acerca de lo que habían encontrado en la calle cerrada cuando, un coche sin previo aviso derrapa y se dirige hacia  coche de Marisela, al impactar el otro auto causa que el coche  de Marisela se desvié del camino provocando que se valla a  un barranco,  entonces ellos…
ESTA HISTORIA CONTINUARA….