En esa casa había una habitación con una puerta de madera café casi despintada y maltratada por los años, tanto fría como tenebrosa que al mirar en sus techos se observan pinturas tanto rupestres como el símbolo nazi, con vidrios donde se refleja el polvo que ahí descansa a través de los años. En esa habitación dormida Carmela una persona muy seria que casi no ingería comida y que siempre vivió en un estado de aburrimiento total hasta el día de su muerte, ella lamentablemente se había suicidado ahí. Los dueños de esta casa después de este acontecimiento decidieron poner en venta la casa.
Fernando con su primo Carlos adquirieron esta casa, los antiguos dueños intentaron contarles esta historia a los nuevos dueños pero solo lograron decirle a Carlos. Fernando se caracterizaba por ser una persona muy activa así como de aprovechar el tiempo libre siempre realizando mejoras en la casa, limpiando y ayudando en todo lo que fuera posible. Carlos era una persona un poco parecida a Fernando solo que él era en parte muy flojo.Fernando comenzó a dormirse en esa recamara, ahí pasando su poco tiempo libre y durmiendo. Después de un tiempo Carlos se dio cuenta que Fernando iba perdiendo interés en las cosas, estando siempre aburrido y con sueño, el después del trabajo llegaba sin importarle si había comido en el transcurso del día notándose solo en su rostro una necesidad por estar en aquella habitación como si las colchas o las sabanas de aquella recamara la estuviesen llamando.
Esto paso por varias semanas; Fernando día con día se veía peor ya que el había bajado notablemente de peso y de ser una persona tan agradable y divertida paso a ser simplemente lo contrario, había días donde él se auto agredía a un nivel extremoso. Carlos preocupado por esta situación decidió salir a buscar otra casa aprovechando que Fernando estaba acostado durmiendo, la búsqueda duro aproximadamente tres horas pero finalmente Carlos encontró una casa amplia y adecuada a las necesidades de ambos.
Carlos feliz por la casa que había encontrado fue a contarle a Fernando, al llegar a la casa cerca de la habitación de su primo noto sangre que salió de la puerta, el muy preocupado corrió hacia el cuarto para ver qué había ocurrido… Fernando se había quitado la vida.
Ahora se dice que en esa casa la persona que duerma en aquel cuarto está condenada a muerte ya que es una habitación maldita, y que las almas de los ya muertos aun continuaban ahí siempre tratando de conseguir más personas para habitar la casa.
Cesar Alejandro Montaño Cortes